PENSAMIENTOS
Yo lo hago, porque lo hace mi padre.
Mi abuelo porque lo hacia el suyo. Y así uno tras otro, no hemos podido dejar de hacer lo que ya hace mucho tiempo uno de nuestros ancestros inició y nos impidió para siempre olvidar. VIVIR.
Soy, es, fué una línea infinita unida por la imposibilidad de olvidar de donde venimos, ni saber hasta cuando ni hacia donde nos dirijímos.